Sobre Nosotros
Hace mucho tiempo, en una casa no tan lejana, un niño de 10 años llamado Darío descubrió un universo fascinante: el vino.
Sus padres solían recibir botellas misteriosas que parecían cofres con secretos. Probarlas era como jugar al “¿Adivina Quién?”, porque cada vino tenía su propio porqué.
El niño creció, pero en su interior llevaba la certeza de que su vida estaría ligada al vino 🍇. Lo único que no entendía era por qué este mundo estaba dominado por los “Sith” del traje de pingüino: sommeliers solemnes que convertían al vino en algo oscuro, inaccesible y reservado para unos cuantos privilegiados 😟.
La misión estaba clara: traer la Fuerza del vino al lado divertido 🌈.
Después de años de entrenamiento (Clases, universidad y un MBA en España), regresó con dos certezas: que dedicaría su vida entera al vino y que en México debía existir una forma diferente de disfrutarlo ✨.
La primer aliada en esta cruzada fue Ale, quien en un inicio no bebía vino y terminó descubriendo un súper poder oculto: una nariz capaz de detectar aromas como un sabueso galáctico. Juntos comenzaron la rebelión y con el tiempo, nació el primer vino, Sierra Luna®, divertido pero elegante, con un toque de magia (principios biodinámicos) y algo de barrica que lo hacía irresistible. Las primeras 3,000 botellas volaron más rápido que un Halcón Milenario en hiperespacio. luego llegó Alta Sierra®, tan poderoso pero tierno como Baby Yoda, y finalmente complementaron la alianza rebelde con Wine-imal®, una marca muy animalésca de esencia casual e irreverente pero con el propósito de ayudar a través de la conservación de fauna silvestre.
Y así, entre aventuras, retos y una pizca de suerte, se consolidó el propósito de Vinícola MX: hacer vinos fáciles, divertidos, de calidad y sin reglas, para todos los que quieran ser parte de esta historia.
Porque en este cuento, no hay princesas que esperar ni villanos que temer… solo copas que unirán a la galaxia entera.
Muy pronto abriremos nuestra bodega en Querétaro, una base rebelde donde podrás descubrir más de lo que representa el vino y vivir una experiencia enoturística llena de aventura, diversión y el color infinito de las copas que nos unen.
La aventura sigue… y lo único que falta es que tú te unas a ella.
Perseverancia
Pasión